Rosa
pertenece al pueblo qom y tiene unos 105 años aproximadamente. Brindó su
testimonio en el patio de su casa, recordando en su lengua y en español
los hechos ocurridos durante la Masacre de Napalpi en 1924: “Yo era
niña, pero no tan chica por eso recuerdo. Cuando la reducción, mi abuelo
cazaba cualquier bichito para rebuscarse. Es muy triste para mí porque
mataron a mi papá y casi no me quiero acordar, porque me hace doler el
corazón. Un avión de arriba tiraba bolsas y caían al piso y ahí los
mataban. Mi abuelo y mi mamá gritaban disparemos, disparemos. No sé por
qué mataron a muchos niños y grandes, fue mucho el sufrimiento".
Continuando
con su relato Rosa refirió : “Nosotros disparamos en el monte porque
queríamos vivir. Ahí comíamos algarrobo y cualquier fruto de los árboles
y tomábamos agua de los cardos. Mi mama me contó que lo mataron a mi
papa. No quiero ver que se repita. Duelen estas cosas. Cómo uno no va
sentir la familia. Mi abuelo se llamó Francisco Grilo y mi mama Antonia
Grilo. Nunca se habló de lo que pasó, recién ahora se habla".
La
Dirección de Cine y Espacio Audiovisual (DCEA) del Gobierno del Chaco
realizo un registro fílmico de la declaración, que también será agregada
a la causa judicial y ofició de traductor el profesor e historiador
Juan Chico.
El Juicio por la Verdad
La
Unidad de DD HH de la Fiscalía Federal lleva adelante una investigación
sobre los hechos históricos conocidos como la Masacre de Nalpalpí,
ocurrida el 19 de julio de 1924, con el criterio de que constituyen
crímenes de lesa humanidad y que el Estado Nacional tiene la obligación
de juzgarlos en función de los compromisos asumidos ante la comunidad
internacional.
El
acta de apertura de la investigación expresó “creemos necesaria la
búsqueda de la verdad y el ejercicio de la memoria histórica para que
los hechos de violencia no se repitan, para establecer el por qué,
cuándo y cómo se consumaron los hechos y saber quiénes son los máximos
responsables y cuál es el origen y las motivaciones económicas,
políticas o sociales que han conducido a su ejecución; para que se
conozca públicamente el contenido integral de esta historia de horror y
que se reconozca socialmente a las víctimas…La reparación debe contener
la recuperación de la memoria histórica, la difusión pública y completa
de la verdad de los crímenes perpetrados y la dignificación de las
víctimas”.
La
investigación preliminar logró reunir los testimonios del sobreviviente
Pedro Balquinta, de los hijos de las sobrevivientes Melitona Enrique y
Rosa Chará, así también de investigadores e historiadores, además de
entrevistas audiovisuales a Melitona. Igualmente se incorporaron un
cúmulo de trabajos de investigación realizados sobre la Reducción y la
Masacre de Napalpi y el Genocidio Indígena, recortes periodísticos de la
época, legajos de efectivos de la Policía Nacional de Territorios
Nacionales y los informes y documentación del Ministerio del Interior y
de Defensa de la Nación, del Archivo del Congreso Nacional, del Archivo
Histórico del Chaco, del Superior Tribunal del Chaco y del Aeroclub
Chaco.
Con
el testimonio de Rosa Grilo concluyó la investigación y la Fiscalía
requerirá antes de la Feria Judicial a la Jueza Niremperger, la apertura
de un juicio por la verdad- al no existir imputados con vida -, con la
pretensión de que sea oral y público y con el objetivo de que se dicte
una sentencia que reconstruya la Verdad de lo sucedido, con un sentido
de reparación histórica a los pueblos indígenas víctimas.
Fuente: Libertad Digital

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