El Instituto de Cultura del Chaco acompaña desde su programa
Diversidad Colectiva, que desarrolla políticas públicas con perspectiva
de género y pone en valor la identidad de los pueblos originarios.
Las Madres son de Pampa del Indio y el Instituto subrayó entre los
motivos de su postulación que “hace más de veinte años trabajan
organizadas en la reivindicación de su cultura, a través del rescate de
saberes ancestrales y la difusión de éstos ante los jóvenes de la
comunidad y toda la provincia.”
Amancia Silvestre, una de sus referentes, expresó: “con
el paso de los años vimos que nuestros ancianos morían y se llevaban con
ellos todos los saberes. Actualmente, nuestros jóvenes ya no pueden
tener el monte cerca como lo teníamos nosotras y eso hace que no puedan
conocer los animales, las plantas, ni nuestras costumbres, por eso
decidimos organizarnos y contarles”.
Además de su gran labor organizacional, clave para la conformación
del Complejo Educativo Bilingüe e intercultural de Pampa del Indio, las
madres fueron un actor estratégico en el armado de la Ruta de la Cultura
Qom en el marco de la pavimentación de la Ruta Provincial N°3, que
incluye 8 centros de mujeres indígenas auto-gestionados.
La iniciativa representa una articulación con otras obras financiadas
por el Banco Mundial y el BID. Se trata de una estrategia multiactorial
-Vialidad Provincial, Ministerio de Producción, Instituto de Turismo
del Chaco, Fundación Gran Chaco, Norte Grande Hídrico y Vial de la
Nación- que logró un impacto en 8 comunidades y una población total de
más de 300 mujeres.
Las Madres Cuidadoras de la Cultura Qom trabajaron en conjunto con
los especialistas sociales y ambientales de la pavimentación de la Ruta
Provincial N°3, sosteniendo que la pavimentación por sí misma no traería
desarrollo para las mujeres. Así, se gestaron talleres participativos
de los que surgió una ruta cultural y turística con centros de mujeres
para el rescate de la cultura y el fortalecimiento de esos grupos como
actores del espacio públicos.
Durante la pavimentación se dejó planteada la agenda de género, con
el desafío de seguir construyendo salones para las mujeres de la zona y
brindando capacitaciones para fortalecer la cadena artesanal.
Luego, las demás obras de infraestructura de la zona continuaron con
las inversiones para el salón de mujeres de El Espinillo y de
Presidencia Roca respectivamente. Así, se conformó esta ruta que logró
visibilizar y fortalecer a las mujeres como un actor clave con
incidencia en el ámbito público comunitario.
Complementar estas grandes obras viales e hídricas, con
infraestructura civil y capacitaciones aplicadas, potenció el proceso de
desarrollo y de empoderamiento económico de las mujeres. Desde
entonces, las Madres Cuidadoras acompañan el desarrollo y
fortalecimiento de las nuevas organizaciones de mujeres que surgieron en
el marco de esta política pública de infraestructura con perspectiva de
género.
FUENTE: Diario chacodiapordia

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