Aunque afirman que quieren “evitar enfrentamientos”, aseguran: “Si nos provocan nos van a encontrar”. Es un conflicto de tierras en la localidad norteña y desde el espacio criollo dicen que los aborígenes de allí “están estrechamente vinculados con la Guardia Comunitaria Whasek”.
El conflicto entre grupos aborígenes y criollos es algo que
va en aumento en el norte del Chaco. Basta con recordar que el martes pasado el
gobierno logro desarticular la guardia comunitaria Whasek prometiendo mas intervención
en la zona de El Sauzalito.
Lo cierto es que la Whasek hasta ese momento había protagonizado varios eventos violentos cortando rutas,
impidiendo el paso de vehículos y mostrándose como una organización armada.
“Las tierras son de la comunidad Wichi, están inscripta en
el registro de la propiedad inmueble de la provincia como de propiedad de ellos”,
dijo esa misma jornada el representante legal de la Whasek Juan Arregin
argumentando el accionar, luego de la reunión con el gobernador en la que
prometieron entregar las armas y uniformes.
Esa idea planteada por Arregín es la
que también generó disputas en Miraflores entre aborígenes y criollos. Y en esa
localidad, “preocupados por la grave situación del conflicto de
tierra”, se conformó la organización Fuerza Criolla, “un grupo apolítico e
integrado por personas de diferentes razas, creencias religiosas y estratos
sociales”, según explicaron a Diario Chaco.
El referente del espacio Darío
Rojas, contó que "fue creado con el único objetivo de luchar por
los derechos de la población criolla, derechos que han sido avasallados por
parte de un sector minoritario de aborígenes de Miraflores que mediante
insultos, violencia física y superioridad numérica, han usurpado campos y
terrenos con título de propiedad aduciendo derechos ancestrales a través de un
relato que forma parte de un plan para apoderarse de Miraflores”.
Rojas explicó que “ellos -lo
aborígenes- dicen que en la década del 30 el gobierno nacional propone a través
del gobernador del Territorio Nacional del Chaco, Juan Mac Lean, un acuerdo con
los caciques Augusto Soria, Casto Leiva y Juan Alegre, quienes vivían donde se
asienta actualmente Castelli. En ese acuerdo el Estado se comprometió a
entregar a las comunidades indígenas una fracción de 10.000 hectáreas, situadas
entre los lotes 1 al 100 de la Colonia La Florida, a cambio de que abandonen
Juan José Castelli. Los caciques aceptaron y se trasladaron. Este acuerdo no
habría sido instrumentado por lo que la provincia no tiene instrumentación
escrita del acuerdo”.
“A partir de este relato es que
toman todo como válido. El único antecedente que tiene el sector aborigen es
una foto del cacique Leiva con Mac Lean”, manifestó Rojas.
Según el referente de Fuerza
Criolla, es el Consejo de Recuperación Territorial "el que está
ocasionando los problemas en Miraflores”. “El objetivo de ellos es
recuperar tierras, entonces se meten en terrenos, en campos, siempre en lugares
con construcciones, no toman terrenos baldíos”, dijo.
Fuente: Diario Chaco


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